M. C. Escher

 

Relatividad (1953)

“Asombrarse es la esencia de la vida”
M.C. Escher.

Escher borró esa línea inventada que separa para algunos el Arte de la Ciencia.
Para mí, todo es Ciencia y todo es Arte, la Ciencia es el arte de la vida, el Arte es la ciencia de "las vidas".

"Asombro" sería posiblemente el calificativo más adecuado para definir mis sensaciones respecto a su obra; asombro frente a sus realidades imaginadas, tan creíbles ante nuestros ojos cuando, en realidad, son imposibles.

Perder la capacidad de asombro ante las pequeñas y grandes cosas de la vida es un poco como morirse, morirse mientras seguimos viviendo...

52 comentarios:

troyana dijo...

Perder la capacidad de asombro,ésa que tienen intacta los niños,es un poco,morir.La vida está llena de pequeños descubrimientos,personalmente sólo espero con el paso de los años,no volverme una escéptica descreída,sino estar abierta siempre a la espontaneidad,a la alegría y al asombro.
No quiero jamás estar de vuelta de todo.
bss

Vivian dijo...

Coincido contigo y tu comentario palabra por palabra troyana y, afortunadamente, en mi caso, el paso de los años, al menos hasta el momento, no ha mermado en absoluto esa capacidad de asombro que me lleva a sentir fascinación por cada nuevo pequeño o gran descubrimiento, la gente “de vuelta de todo” no sabe lo que se pierde ;)

Besos

Elvira dijo...

Totalmente de acuerdo contigo y con Troyana respecto a la capacidad de asombro.

Besos asombrados ante el cuadro que nos has mostrado

David dijo...

Yo también estoy de acuerdo con las tres. La primera vez que vi una imagen de Escher fue en la portada de un libro de Bruguera de Stanislaw Lem (claro que entonces no sabía quién era).
Un abrazo.

Marcos Callau dijo...

Perder el interés por esas pequeñas cosas de la vida realmente es morirse... y es una pena. Por eso son tan importantes esas pequeñas cosas de la vida. Desconocía a M.C. Escher.

Vivian dijo...

Me alegra que compartamos opinión respecto a este tema, Elvira, y me alegra haber conseguido ese asombro en ti con la litografía de Escher que escogí.

Besos

Vivian dijo...

Que bueno saber que en esta ocasión coincides conmigo y las anteriores comentaristas, David.

Supongo que Escher es muy adecuado para ilustrar la ciencia ficción.
Yo no he leído nada de Lem, lo que sí, he visto “Solaris”, gran película.

Un abrazo

Vivian dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, Marcos, una verdadera pena, y totalmente de acuerdo contigo también respecto a la importancia de las pequeñas cosas.

Me alegra que hayas descubierto a Escher gracias a esta entrada que le dediqué en el blog, para mí es, sencillamente fascinante, sus obras son hipnóticas, si te paras a observarlas con detenimiento, no puedes dejar de mirarlas y “romperte la cabeza” intentando comprender como puede parecer “posible” a tus ojos algo que sabes es imposible en la realidad.

Palmira Oliván dijo...

Escher me fascina, sus dibujos imposibles son realmente asombrosos, nunca deja impasible a quien los observa por primera o enésima vez.

Estoy de acuerdo contigo Vivian, la capacidad de asombro debe perdurar al menos, un poquitín, para no dejar de sentirnos niños.

Me ha encantado recordar la ilustración que has puesto, me pasaba (y paso) horas y horas intentando buscar lógica a las escaleras... :)

Un beso.

babel dijo...

Caramba Vivian, la imagen que posteas es alucianate. No conozco nada de la obra de Escher, pero consigue el objetivo de que nos "asombremos" y llama la atención las diferentes perspectivas de todas esas escaleras. Es para mirarla y perderse un buen rato en ella.
Y de acuerdo en lo apuntado sobre la importancia de las cosas pequeñas, la verdad es que tomo nota de este artista que me acabas de descubrir.

Un saludo ;)

Vivian dijo...

No sabes como me ha alegrado leer tu comentario, Palmira, leerte ha sido como leer mis propios pensamientos y sentimientos respecto a la obra de Escher, mezcla de fascinación, entusiasmo e intriga.

Coincido contigo, en el proceso de "crecer" perder la capacidad de asombro no debería ir incluído, no me parece necesario ni mucho menos conveniente.

A mí me ha encantado tu comentario, por cierto, yo también soy de las que he pasado horas intentando encontrar “lógica” a esas escaleras…

Un beso

Vivian dijo...

Me alegra enormemente haber sido yo, a través de esta fascinante litografía, la que te haya descubierto a Escher, babel.

Es curioso, sin conocerlo, has apuntado un detalle clave en su obra, la perspectiva y su manera de jugar con ella.

En realidad, tiene bastantes obras conocidas, como la de las manos que se dibujan una a otra, sólo que la gente no las suele relacionar con su nombre, por eso me alegra doblemente que en este caso lo hayas descubierto poniéndole nombre al autor de la obra.

Pero sobretodo me ha emocionado descubrir en tus palabras el mismo entusiasmo que yo sentí la primera vez que vi esta litografía.

Un saludo ;)

Josep dijo...

Descubrí a Escher de la mano de un amigo que se hallaba cursando Arquitectura Técnica y un buen día apareció con una fotocopia de la misma ilustración que encabeza tu entrada: me quedé más que asombrado pasmado, intentando buscarle el truco lógico y requisé la copia con la sonrisa cómplice de mi amigo.

Está ya toda amarillenta, pero de vez en cuando le doy un vistazo y me sigue dejando embobado; diría que, de alguna manera, me traslada al momento; ya forma, pues, parte de mi vida.

Besos.

Vivian dijo...

Que alegría descubrir que también a ti Escher te asombró en su momento y te sigue robando tiempo, intentando descifrar sus “obras imposibles”, Josep.

Tu comentario me hizo recordar la primera vez que vi esta litografía, la de horas que eché intentando averiguar como había hecho para que en la misma escalera uno suba y otro baje en el mismo sentido de la marcha y que a la vista parezca tan normal…
Me estoy acordando de otro, también fascinante, ese en el que el agua desafía la ley de la gravedad y le da por subir en lugar de bajar ;)

Muchas gracias por compartir tus recuerdos y tus “vivencias” con Escher, me ha encantado conocerlos, y en especial, saber que lo descubrimos con la misma obra.

Besos

ANRO dijo...

Es incríble lo de este artista. Conocí su obra en Londres y me dejó fascinado.
Tengo un libro con la mayoría de las litografías de Escher.
La "imposibilidad" de sus arquitecturas es descubrir nuevas maneras de ver la vida y todo lo que gira a nuestro alredor.
No pierdas nunca la capacidad de asombro, Vivian, eso es saber VIVIR, así, con mayúsculas.
Un abrazote.

Vivian dijo...

Que bueno descubrir que compartimos fascinación por la obra de Escher, Anro, sabes que siempre es una alegría para mí descubrir nuevas coincidencias contigo.
Por cierto, una cosa que llevo pensando desde que te conozco es que deberías escribir sobre tus "vivencias" en Londres, si te las publicaran te aseguro que sería la primera en comprarlas.

Sabes, a propósito de tu reflexión sobre la “imposibilidad” de su obra, me vino a la cabeza algo que dijo Einstein a propósito de la imaginación, imprescindible para cualquier investigador, porque sólo imaginando que otra realidad es posible puede avanzar la Ciencia.

Suscribo tus palabras sobre la capacidad de asombro, y es que no es lo mismo "vivir" que "VIVIR", las mayúsculas son más que un detalle ;)

Un abrazo muy fuerte

1600 Producciones dijo...

Escher es EL ASOMBRO permanente, nunca mejor elección para este post.

Totalmente de acuerdo con vos, solo puedo agregar que quizás el mejor asombro, es el que resulta de asombrarse de uno mismo, cuando vuelve realidades posibles aquello que nos parecía im.

Saludo y beso

Vivian dijo...

“Escher es EL ASOMBRO permanente”, no puedo estar más de acuerdo contigo, 1600.
Me alegra que te haya gustado mi elección.

Me gusta que menciones ese asombro del que no habíamos hablado hasta el momento en el blog, el de uno mismo, porque, vuelvo a coincidir contigo, es uno de los que mayores satisfacciones nos puede dar.

Saludo y beso para ti.

Angelus dijo...

Tengo dos cuadros en casa con reproducciones de Escher, más un libro regalado sobre su obra. Vi una vez una exposición sobre el pintor Piranesi y tiene elementos que luego Escher utilizará. Ya que citáis "Solaris" de Lem, debo decir que es una obra de referencia, un clásico de la ciencia-ficción. Saludos.

Uno dijo...

No se parece a nada. Y eso me gusta. Vi la enorme exposición que se montó en Madrid hará un par de años y coincidí con otra mas modesta pero igualmente interesante en Praga. Siempre descubres algo nuevo en su obra, siempre sorprende. Y a mi me hace mucha falta eso.

Un abrazo.

Vivian dijo...

Veo que también tú, Angelus, compartes admiración y entusiasmo por la obra de Escher, me alegra saber que es así ;)

No conocía a Piranesi, echando un vistazo rápido he visto esos elementos a los que te refieres. Intentaré conocer más su obra, con más detenimiento, en cuanto tenga tiempo, gracias por descubrírmelo.

No es la ciencia-ficción un género que me guste especialmente, pero habéis conseguido despertar mi interés por la obra de Lem.

Saludos

Vivian dijo...

Que envidia me da, Uno, yo sólo conozco la obra de Escher a través de libros y reproducciones. Disfrutar de la obra original debe ser una verdadera gozada, como se deduce de tus palabras.

“No se parece a nada” “Siempre descubres algo nuevo, siempre sorprende”, totalmente de acuerdo contigo, creo que es algo que a todos nos hace falta, en mayor o menor medida, por eso es tan de agradecer que su obra lo consiga.

Me alegra descubrir que compartimos sentimiento respecto a Escher.

Un abrazo

ANRO dijo...

ja, ja, ja, querida Vivian, estoy seguro de que si publicara mis memorias de Londres la editorial se arruinaría, pero te voy a adelantar que si un día se me ocurre narraré mi accidentado viaje al Reino Unido y mi primera experiencia cinematográfica en Londres, así como mi espectacular arribo a la perdida ciudad de Woolacombe.
Pero conste que todo ésto no pasa de ser un divertimento para compartir con los amigos.
Te agradezco inmensamente que te molestes en leerme y me alegran infinidad tus preciosos comentarios.
Un abrazote

Yuri Zhivago dijo...

Gracias por descubrirme a Escher y por recordarme el valor de las pequeñas cosas como por ejemplo un beso diario a un ser querido.
Un abrazo.

Víctor González dijo...

Como amante de las repeticiones, los acertijos, los juegos matemáticos, etc., soy un admirador de la obra de Escher desde hace mucho tiempo, ¡incluso antes de conocerlo! (esto requiere una explicación demasiado larga que no voy a poner aquí). También vi la exposición que dice Uno, en Plaza de Castilla, que estaba genial. Maravillosamente montada, creo que a Escher le hubiera gustado. Además, Escher era un buen hombre -algo no muy usual entre la gente con tanto talento-. Así que he rescatado un antiguo microcuento que tenía sobre él que por cierto releo ahora y veo demasiado irónico y bromista, ya que no refleja la admiración y el respeto que siento por el personaje. Pero en fin... el cariño se manifiesta de muchas formas. Y lo he puesto en el blog. Se titula precisamente "La escalera interminable". Espero que te guste.
Un abrazo,

María dijo...

Yo creo que no tener interés por lo que nos rodea, perder la ilusión por descubrir las cosas, es como estar muerto en vida.

Hay que despertar al mundo, no dejar que la ilusión se nos muera, no quedarnos dormidos dejando que todo nos lo resuelvan, sino ir descubriendo cada cosa hasta el último de nuestros días.

Un beso grande, Vivian.

PD.- Voy a ver tu blog que creo me perdí un post.

Más besos.

Manuel Márquez dijo...

Aunque coincido contigo, compa Vivian, y con la práctica totalidad de los comentaristas previos, en la importancia del asombro como elemento de estímulo vital, no comparto esa fascinación y admiración por Escher. Su obra me parece curiosa y llamativa, no te puedo negar que yo también, cuando la veo, me "empamplino" con sus revueltas imposibles, pero es una fascinación que no va más allá del momento de la contemplación, que no me deja huella alguna ni me genera ganas de más. No sé, igual si hubiera hecho cine, quién sabe...

Un fuerte abrazo y buen día.

Raúl dijo...

Siempre me he preguntado si la biblioteca del Nombre de la Rosa, debía su arquitectura a Escher.

Vivian dijo...

Pues disiento, querido Anro, creo que la editorial no se arruinaría, porque es un gusto leer lo que escribes, por las interesantes historias que cuentas y porque escribes muy bien, y eso no siempre se encuentra en los libros publicados, que hay cada uno por ahí con libros publicados, que dan ganas de pensar aquello de, a quién se habrá tirado este para que le publiquen jajajajajaja…
Y, por si llegara el caso, aquí me postulo yo como relaciones públicas, que cuando me pongo, me pongo, para algo bueno tiene que servir mi cabezonería, y cuando algo me gusta voy haciendo causa común por donde voy, que tengo por ahí una lista de “adeptos” a la causa Mann, gracias a mi “cansina” insistencia jeje :)

De todas maneras, editoriales a parte, que lo difícil no es que te publiquen, es que pongan tu libro delante en las estanterías, mientras alguna editorial se da cuenta del filón que tiene contigo, seguiré disfrutando de las entradas que nos regalas en tu blog, que siempre es un placer pasar por allí, y además es gratis jeje…

A mí me alegra que te alegre tenerme de comentarista ;)

Un abrazo muy fuerte para ti.

Vivian dijo...

Gracias a ti por tu comentario, Yuri, me alegra saber que has descubierto a Escher gracias a mí, creo que es un descubrimiento de esos que merecen la pena, y, estoy absolutamente de acuerdo contigo, un beso, un abrazo, de una persona a la que queremos, tiene para mí un valor incalculable.

Un abrazo

Vivian dijo...

Como me alegra descubrir que coincidimos en interés respecto a los acertijos y los juegos matemáticos, Víctor, la de horas que le he echado yo al tema, sobretodo cuando iba al instituto…
Pero sobretodo me ha alegrado descubrir que compartimos admiración por Escher, ays, que envidia lo de la exposición, y yo que no me enteré, a la próxima me avisáis y voy con vosotros jeje ;)

Desconozco bastante sobre su biografía, me ha gustado que nos dieras a conocer que además de tener talento e imaginación, era una buena persona.

Gracias por rescatar el microcuento, sabes que me encantan tus cuentos imposibles, llenos siempre de esa imaginación de la que hemos hablado en los comentarios, en cuanto pueda me paso por tu blog para leerlo.

Un abrazo

Vivian dijo...

Pienso igual que tú, María, y me gustó tu manera de expresarlo, transmite a la perfección mi opinión al respecto.

Sabes, uno de los motivos por los que elegí las ciencias como opción, fue precisamente algo que destacas, la curiosidad, curiosidad por conocer acerca del mundo que nos rodea, y siempre se me ha hecho difícil entender como hay personas a las que no les interesan en absoluto esos cómo y por qués a los que la ciencia da respuesta, o al menos intenta dársela ;)

Muchos besos para ti

Vivian dijo...

Que despierte tu curiosidad y consiga llamar tu atención me parecen dos elementos importantes para la obra de cualquier artista, Manuel.
Que no sea un artista que te llegue, eso va con los gustos de cada uno, no a todos nos gustan las mismas cosas, y además creo que es mejor que así sea, si a todos nos gustara lo mismo, tremendo aburrimiento de mundo jeje…

Respecto a tu guiño cinéfilo, en más de una película, en especial de suspense y terror, si te fijas, Escher está más presente de lo que pudieras pensar, en especial en cuestión de decorados y localizaciones…

Un abrazo muy fuerte y buen día para ti también.

Vivian dijo...

Justo de eso hablaba con Manuel en el anterior comentario, Raúl, esa biblioteca me parece un magnífico ejemplo.

Salvador Pliego dijo...

Eso mismo es la vida: un asombro maravilloso.

Un fuerte abrazo para ti.

Vivian dijo...

“La vida es un asombro maravilloso."

Precioso, Salvador.

Un abrazo muy fuerte para ti.

C.C.Buxter dijo...

A mí lo que más me interesaría es conocer el proceso de creación de estos cuadros. No tanto la creación digamos material, sino la intelectual: poder saber cómo Escher visualizaba la idea de hacer imágenes imposibles y luego plasmarlas en el lienzo. Pero bueno, este es un deseo difícil de cumplir...

Vivian dijo...

Destacas un aspecto, Buxter, que a mí siempre me ha interesado, aunque en esta ocasión sea un “interés imposible” ;)
Conocer como en su mente se iban gestando los dibujos que luego plasmaba en el papel, ¿cómo se imagina algo que no existe?

Siempre me ha parecido fascinante y digna de admiración la capacidad de imaginar aquello que sólo es en la mente de quien lo imagina, porque si hay un proceso al que se le pueda aplicar la palabra “crear” es precisamente ése…

Gracias por tu comentario, siempre es una alegría tenerte por aquí.

El peletero dijo...

Apreciada Vivian, esa línea no existe, no hay, o mejor, no debería haber diferencias entre Arte y Ciencia, pero permíteme contradecirme y afirmar que las encontramos entre los artistas y los científicos. Y aunque pueda exagerar, siempre salen mejor parados los segundos que los primeros.

La Ciencia no está sometida a la opinión y sí a la prueba de la realidad. El Arte no le llega a la suela de los zapatos a la Ciencia. El primero es un mundo apropiado para charlatanes, en el segundo, en cambio, aunque puedan haber mil fraudes, todos son desenmascarados.

Saludos.

Vivian dijo...

Somos muy dados los seres humanos a encasillar y clasificar, peletero, y, a este respecto, la línea que separa artistas de científicos, esa que concede a los primeros la sensibilidad y a los segundos la racionalidad me parece absurda, Goethe, por poner un ejemplo, es una muestra no sólo representativa de este planteamiento, sino de las injusticias que esta línea acaba cometiendo, siempre tuvo la frustración de que sus trabajos en el terreno de la Ciencia, su Teoría de los Colores, por ejemplo, nunca fueran valorados por el puesto que ocupaba ya en el mundo de la Literatura.
Es en este sentido en el que mantengo mi opinión de que Ciencia y Arte no son ámbitos que separan a los seres humanos en categorías definidas, pero, es cierto también, que el ámbito en el que se desarrollan es distinto, el Arte navega en el terreno de lo subjetivo mientras que la Ciencia lo hace en la Objetividad pura y dura, comprobable por el Método Científico.

En lo que no estoy de acuerdo contigo es que una sea mejor que la otra, ni en establecer comparaciones, es cierto que la subjetividad es terreno abonado para que cualquiera sin talento acabe alcanzando un lugar que no debería ser, más aún si a esto se unen intereses económicos, y que en la ciencia es más difícil el fraude si se carece de talento, pero que haya pillos y charlatanes no implica, en mi opinión, que tanto el Arte como la Ciencia son disciplinas en las que se alcanzan niveles de brillantez rayando la excelencia cuando la genialidad anda por medio, otra cosa es la “utilidad” que al resultado le demos, práctica, en el caso de la ciencia, “emocional”, en el ámbito del Arte, que somos cuerpo y mente, con lo que implica de sentimiento esta última, y “alimentar el alma” también resulta “útil” para el ser humano.

Me ha encantado tu comentario, invita a conversar largo y tendido.

Saludos

CAS dijo...

Quería pasar por tu casa desde hace días. Hoy tempranito lo pude hacer, pero quiero volver a leer tu post y los comentarios que son un capítulo muy valioso de este blog, El diálogo que se establece aporta mucho, tanto lo que escriben los comentarios como tus respuestas.
En cuanto a la obra de estos genios...sí Asombro, admiración, respeto ante la maravilla que pueden crear desde un absurdo haciendolo parecer lo más real y natural de la vida. Bueno, en todo caso, la vida son laberintos, escaleras que subimos y bajamos, caminos sin llegada a ningún lado... en fin, que me doy cuenta que no fantasean tanto... lo sabe expresar muy bien.
(Sabés que vi el Halcón Maltés, y lo disfruté mucho, presté atención a muchos detalles. Eso, si no pudo ser en tarde de lluvia, esperé, esperé, pero no llovió, así que la vi igual, jaja)

muchos besos y perdón por la cháchara deshilvanada: es muy temprano para estar bien despierta todavía.

Vivian dijo...

Que bueno que menciones lo valioso de los comentarios en el blog, CAS, para mí son la razón de ser de este blog y el motivo de las entradas, compartir con los que por aquí pasáis mis gustos y opiniones y conocer las vuestras al respecto, y, como he dicho en más de una ocasión, tengo un lujazo de comentaristas, personas que opinan desde la argumentación, que es la manera en la que a mí me gusta opinar, y que tienen la generosidad de compartir sus conocimientos conmigo y el resto de comentaristas, la de cosas que he ido aprendiendo y descubriendo gracias a este blog, los comentarios y los blogs que he ido descubriendo…

La pena es el tiempo, no sabes como te comprendo, a mí me pasa igual, a veces me gustaría poder tener más tiempo para dedicar a los blogs amigos, porque me gusta leer con detenimiento y contestar de la misma manera, es por eso que agradezco infinitamente a todos los que dedican parte de él a pasar por aquí leer, y dejar un comentario, que en esto del tiempo todos andamos escasos con la vorágine que supone la vida actual.

Me encantó tu manera de describir la obra de esos genios, y el paralelismo que estableces con la vida, sabes, me pasa contigo que siempre que te leo me sorprendo porque consigues poner en palabras sentimientos y pensamientos que pasan por mi cabeza y para los que yo no consigo encontrarlas, siempre es un placer leerte.

Me alegra que te gustara "El Halcón Maltés" y que lo disfrutaras, aunque no fuera en día de lluvia ;)

Muchos besos para ti, y nada de perdones, hasta en eso nos parecemos, yo también soy de ir hilvanando temas en mis comentarios, más de uno que por aquí pasa lo ha comprobado en su blog :)

NoSurrender dijo...

a mí Escher siempre me ha recordado a Bach. No sé si alguien toca el piano aquí, si lo hace sabrá a qué me refiero. Para los que no, cuando tocas algunas obras de Bach la mano derecha acaba haciendo de izquierda y la izquierda de derecha sin apenas darte cuenta. Se altera nuestra percepción si nos detenemos a estudiarlo, pero nos entra de una manera tan natural...

Besos!

Vivian dijo...

Me ha encantado tu comentario, NoSurrender.

Tocar el piano es una de esas cosas que me hubiera gustado aprender y que admiro en cualquier persona que sepa, y ese paralelismo Escher/Bach que comentas me parece un paralelismo perfecto respecto al tema que ha ido surgiendo a raíz de Escher y esa lógica racional que consigue trasgredir sin que casi nos demos cuenta que es así .

Gracias por compartirlo aquí, sabes, de ahora en adelante cuando escuche a Bach, me acordaré de Escher, y de ti ;)

Besos

El peletero dijo...

Como siempre tienes razón, pero, y aunque sea sólo para crear polémica sana, me reafirmo y apelo al recuerdo y presente de, por ejemplo, tantos médicos humanistas y amantes del Arte, al revés es casi imposible, la mayoría de artistas son unos ignorantes en Ciencia o la interpretan desde su más profundo analfabetismo y ni siquiera saben sumar. Sólo hay que oír hablar a un “artista” o a un médico, la distancia entre los dos es sideral, yo ya casi no puedo escuchar ni a pintores, ni a escritores ni a cineastas hablar, en cambio, las entrevistas con ingenieros, físicos o químicos da gusto escucharlas, usan los verbos de manera adecuada, construyen bien las frases, dicen cosas con sentido común y comprobables, no quieren salvar al mundo ni salvarnos a nosotros, hablan de datos, de hechos, no de presunciones y no usan la ideología para explicar el mundo.

En fin, disculpa mi casi panfleto.

Un saludo.

Gww dijo...

Enigmático y sencillo a la vez, llevó el arte del dibujo a la psicología y a la reflexión. Un maestro y precursos de otros maestros. Un placer recordarlo de tu mano.

Un abrazo.

Vivian dijo...

Nada de disculpas, peletero, como he comentado en muchas ocasiones, me gusta saber vuestras opiniones, con lo de crear polémica sí tienes razón, porque, como dirían en los medios “declaraciones incendiarias” jeje ;)

Estoy de acuerdo, al menos es mi experiencia, en que, por regla general es mayor el interés por parte de las personas de Ciencia por el Arte, que al contrario, pero creo que cada persona en su ámbito suele tener conocimientos y opiniones que, en mi opinión, merecen respeto, estemos o no de acuerdo con ellas.

Eso sí, esa falta de interés por la Ciencia por parte de determinados sectores del Arte es algo que nunca llegará a entender una mente curiosa como la mía, pero, supongo que es una cuestión de intereses y prioridades.

Como siempre, me gusta leerte, y me encanta que compartas tus opiniones y puntos de vista aquí.

Saludos

Vivian dijo...

“Enigmático y sencillo”, muy buena la definición, Gww, coincido al cien por cien con ella.

El placer es mío, de tenerte por aquí y conocer tus impresiones sobre Escher.

Un abrazo

Lluís Salvador dijo...

¡Hola!
Escher es inacabable, infinito, como uno de sus bucles visuales, o uno de sus universos contenidos en otros y a su vez...
Sigue siendo tema recurrente para mí, y si no puedo ir más allá de su obra, porque es finita, sí encuentro referencias y nuevas miradas de continuo. La más famosa es tal vez el "Gödel Escher Bach. Un eterno y grácil bucle" de Hofstadter. Y tengo el placer de despertarme y ver uno de los poliedros escherianos que editó en su día como recortables para montar la editorial Dover Books. Gracias por el recuerdo a MCE, y un saludo!

Vivian dijo...

Como me alegra saber que coincidimos en admiración por Escher, Lluís.

No conocía el libro que comentas, la temática me parece fascinante, intentaré hacerme con él, como ves, ando ahora leyendo otra de tus recomendaciones, “El Maestro y Margarita”.

No sabía que se habían editado esos recortables, con lo que a mí me han gustado siempre…

No sabes que alegría leerte por aquí y que gozada leer tu comentario, lleno de fascinantes descubrimientos que desconocía.

Un saludo

Lluís Salvador dijo...

Hola de nuevo.
Una cuestión de lectura. Gödel Escher Bach es un libro disfrutable, pero complejo. Antes que comprarlo recomiendo a poder ser echarle un vistazo en una biblioteca, probar, ver si se puede llegar a donde llega Hofstadter o por lo menos acompañarle parte del camino, etc.; Porque es un libro tanto de ciencia, como de filosofía, como de lógica, como de... múltiples cosas. No es que no se pueda llegar a disfrutar sin formación científica, pero sin ella, cuesta. Pero tomarlo en préstamo de una biblioteca puede reportar grandes satisfacciones, porque hay momentos muy comprensibles, humorísticos incluso (en la línea de Lewis Carroll). Pero cuando se mete en el teorema de indecibilidad de Gödel, se mete.
Y respecto a los poledros escherianos, me temo que están ya descatalogados. Sin embargo, hay algunos matemáticos (es que Escher y las matemáticas son inseparables) que han reproducido algunos de ellos y creado algunos nuevos. Una de las direcciones es esta:

Teselaciones de David Bailey sobre motivos de Escher

Y su página web está llena de motivos escherianos, que se pueden ver en las diversas opciones de la columna izquierda:

Página de David Bailey

Un saludo!
PS: El Maestro y Margarita, ¿lo lees por primera vez? Si es así, no sabes lo que te envidio. Descubrir una obra así es algo inmenso, inconmensurable.
Que la disfrutes.
Ll.

Vivian dijo...

Muchísimas gracias por la reseña del libro que me has dejado como comentario Lluís, tendré en cuenta tu recomendación.

Gracias también por los enlaces sobre los poliedros, acabo de ir a echar un vistazo a las páginas y son una maravilla, en cuanto pueda las visitaré con más tiempo.

Y, respecto a “El Maestro y Margarita”, es otro motivo más para darte las gracias, ya que fue gracias a tu recomendación, a la entrada que le dedicaste en tu blog, que decidí comprar el libro, un libro cuya lectura, como tú comentas, estoy disfrutando, enormemente…

Un abrazo