LA STRADA ( Federico Fellini, 1954 )

 


Gelsomina, la inocencia, la ausencia de maldad, el asombro, la capacidad de fascinación ante lo nuevo y desconocido, cuando para ella todo es nuevo y desconocido....

Zampanò, el egoísmo, la crueldad, la brutalidad de una vida que enseña a golpes, no sólo físicos, sino del alma, tal vez los que a ella más le duelen....

Y Gelsomina anda buscando aquello a lo que tantos genios intentaron encontrar respuesta, el sentido de la vida.... el sentido de su vida, su lugar en el mundo....
Tal vez sea amor.... O tal vez sea porque si ella no se queda a su lado, ¿quién lo hará? O tal vez sea porque descubrió el sentido de la vida en una piedra, esa piedra que está ahí por algún motivo, y posiblemente será descubierta por alguien al darle un puntapié....

Gelsomina, Gelsomina….. Monostatos, Papageno..... Papagena.... Una flauta mágica.... La trompeta mágica….

Porque cuando Gelsomina toca, la trompeta llora, llora notas que son lágrimas, como lágrimas dibuja en su rostro, para hacer reír a los demás.... Y esa melodía mágica envuelve, conmueve, sobrecoge, y a él lo arrastra, lo empuja a averiguar, cuando lo único que pretendía era olvidar....

Gelsomina, Gelsomina, ya no está Gelsomina.... Frente al mar, ese mar que vio contigo por última vez, te das cuenta, estás solo.... solo, solo....

La Strada, Opera Buffa sobre pentagrama de tragedia.

26 comentarios:

Manuel Márquez dijo...

Hermosa entrada, compa Vivian; una visión muy lírica del personaje y de la película. No solemos hacer acercamientos de este tipo a las pelis, y, en muchas ocasiones, es la mejor forma de llegar hasta ellas...

Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

Vivian dijo...

Siempre he sido partidaria de acercarme al arte desde el sentimiento, y el cine no es una excepción, esta entrada es un fiel reflejo de ello, me alegra que te haya gustado Manuel.

Si me permites, y usando tus propias palabras, si tuviera que describir esta película diría que es tristemente hermosa, con la tristeza del lirismo, que encoje el alma desde la sensibilidad pero sin sensiblería.

Un abrazo muy fuerte y buen fin de semana para ti también.

María dijo...

Hola, Vivian:

Ayer anduve buscando tu blog para entrar a visitarte, pero como no me acordaba de su título, no te encontré entre tantos blogs que tengo metidos en mi lista, y gracias a que hoy has entrado a comentar he podido venir a verte, y que por cierto, te agradezco mucho el comentario que me has dejado ya que me ha encantado.

Me parece muy interesante este post de la obra que comentas, yo no la he visto, pero me viene muy bien adquirir información para que, cuando tenga ocasión, poder ir a verla.

Vivian, te deseo un feliz fin de semana, y te dejo aquí un abrazo muy fuerte.

PD.- Voy a hacer un repaso de las anteriores que has escrito.

Dana Andrews dijo...

Qué bonito texto para ésta gran película. Si no te importa destacaré algo imprescendible de ésta joya. Creo que la pieza musical de Nino Rota (que todos tenemos en mente) de ésta película es una de las máximas maravillas entre las bandas sonoras de la historia del cine. Bohemia, trágicómica...maravillosa.

Kinezoe dijo...

Estoy con Manuel, siempre consigues acercarte/acercarnos las películas de una forma muy personal, con gran lirismo y sentimiento, y eso hay que saber hacerlo (además de sentirlo, por supuesto)... Como ya te dije en más de una ocasión, me gusta tu estilo ;-).

Gran película de Fellini y gran entrada. Algún día nos tendrías que regalar una lista con tus directores favoritos. Me atrevería a decir que Fellini y Bergman estarían ambos muy bien posicionados... Y también Wilder, ¿me equivoco?

Abrazos, y buen fin de semana!

Yuri Zhivago dijo...

Son un fanático del cine de Fellini desde que vi "Amacord" y no hace mucho que disfruté con La Strada me encanta el papel de Giulietta Masina y de Anthony Quinn.Aunque reconozco que el final es enormemente trágico pero a veces el amor en la mujer es pura entrega y Gelsomina quizá encontró su lugar en el amor.
Maravillosa película también te recomiendo "Las noches de Cabiria"con Giulietta Masina y "Almas sin conciencia".
Un abrazo

babel dijo...

La vi siendo muy jovencita y no me preguntes porqué pero la tengo asimilada en la memoria más al cine de Chaplin que al que he visto posteriormente de Fellini. Sobre tu entrada, suscribo lo dicho: tienes un estilo muy original de hacer los comentarios, me gusta.

Por cierto, no había enlazado aún tu blog, pero queda hecho desde ahora. Un saludo, Vivian ;)

Vivian dijo...

Pues ahora que lo comentas Babel, no lo había pensado nunca, pero es cierto que es una película con un aire muy Chaplin.

A mí me gusta que te guste mi manera de “contar” las películas.

Gracias por enlazarme en tu blog, yo ya tengo el tuyo enlazado, es una de mis visitas “obligadas” en mis paseos bloggeriles ;)

Un saludo

Vivian dijo...

Gracias Kine, en realidad no es algo que haga conscientemente.
Hay películas que me inspiran como para escribir lo que me pasa por la cabeza tras haberlas visto, y las entradas que aquí voy colgando son el resultado de ello. Tiene que ver con mis sensaciones y percepciones sobre la película, y curiosamente, no todas las películas que me gustan y/o me emocionan consiguen que las palabras acudan a mi mente, y realmente no sabría decir cual es el motivo por el que unas sí y otras no.
A mí me encanta que te guste mi estilo, sabes que tu estilo a mí también me gusta, en todos los aspectos.

Minipunto para ti, diste en el clavo con los tres directores. Películas “clásicas” que me gusten hay un montón, pero directores de los que me gusten todas las películas de su filmografía que vi hasta el momento, muy pocos, estos tres y poco más, no me viene a la cabeza ninguno más en estos momentos, y no es sólo porque sus películas me gusten, es por su manera de “contar” a través de sus películas.
Con lo que mucha gente se suele sorprender es con el contraste de mis gustos en cine clásico respecto a cine actual, en el cine actual soy más de Eastwood, Tarantino y Haneke, ahí queda eso jeje ;)

Abrazos y buen fin de semana para ti también

Vivian dijo...

Coincido contigo, Yuri, "La Strada" sin Giulietta Masina y Anthony Queen no sería lo mismo y coincido contigo también en la admiración por Fellini.

Un final el de “La Strada” trágico, trágico y triste, pero un final que no podría ser de otra manera :)

Me sumo a tu recomendación de “Las Noches de Cabiria”, “Almas sin conciencia” no la vi, la apunto.

Un abrazo

Vivian dijo...

No te preocupes, María, con la cantidad de personas que visitan tu estupendo blog, hace falta “memoria de elefante” para recordar todas las direcciones.
Me alegra que te haya gustado mi comentario, es un tema el que planteas en el que estoy tan, tan de acuerdo con tus reflexiones, y tan, tan en desacuerdo con la postura de este mundo de locos…

Por lo que he ido descubriendo de ti a través de tus escritos, creo que ésta es una película que podría gustarte, que bueno que la entrada te resultó interesante, espero que si algún día la ves, te guste tanto como a mí.

Feliz fin de semana para ti también y un abrazo muy fuerte.

Vivian dijo...

Me alegra que te haya gustado esta entrada Dana, y coincido contigo en destacar la maravillosa banda sonora de Nino Rota, banda sonora de las emociones que la película va haciendo surgir en el espectador.

María dijo...

Otro abrazo para tí, Vivian.

fandestéphane dijo...

Como ya te he dicho un montón de veces, no tengo ni puta idea de cine, y no conozco apenas nada.
No he visto La Strada y de Fellini
solo he visto Amacord y Ocho y medio.
Me gusta leer tus entradas y disfruto con los comentarios de gente tan ilustrada.
Al final algo aprenderé y veré un montón de películas que desconocía.

Qué noche la de aquél día en qué te descubrí en casa de mr. Ripley.

Un beso

Vivian dijo...

Creo sinceramente fan, que no es necesario “saber” de cine para “disfrutar” del cine, al fin y al cabo los directores realizan sus películas para que las veamos y disfrutemos.
Me gustan las dos de Fellini que mencionaste, en especial tengo debilidad por “Ocho y medio”.
Y me gusta que te gusten mis entradas, y que pases por aquí para dejar tus impresiones y reflexiones.

Que bueno que me descubriste y que bueno que yo te descubrí a ti, y que decidieras que tu blog dejara de ser “silencioso”.

Un beso

Vivian dijo...

Gracias, María.

Un beso

Josep dijo...

Coincido con Manuel y con Babel: este comentario, impregnado de lirismo, desentraña el alma de una película en la que la protagonista tiene un indudable aire chapliniano, una candidez que desarma: recuerdo que cuando la vi por primera vez, en aquella televisión en blanco y negro que ofrecía cine del bueno, me hizo llorar.

Increíble la actuación de Giuleta Massina, tan menuda, tan grande.

Uno dijo...

Me encantó la strada, cómo no, pero nunca la había visto así. Estupenda entrada.

calamarin dijo...

Esta no la he visto, ni la conocía... Pero el universo de Fellini es alucinante, lleno de magia... como el nombre de este blog.

Vivian dijo...

Gracias Josep, es curioso, pero hasta que Babel no lo mencionó nunca había reparado en el aire chapliniano de la película, y ahora me parece tan evidente…

A mí también me hizo llorar la primera vez que la vi, creo que las tristezas, nos conmueven especialmente, son más profundas, cuando se nos presentan como injusticias hacia personas buenas e inocentes, es un poco en esta ocasión como cuando los males afectan a un niño, así veo yo el personaje de Giulietta Masina, con la inocencia de una niña...
Coincido contigo, una actuación inmensa de esa menuda mujer.

Vivian dijo...

Me alegra haberte descubierto una “visión” distinta de “La Strada”, Uno.
Creo que todas las películas tienen tantas visiones como espectadores las disfruten, o las padezcan jeje…
Me gusta que te haya gustado la entrada.

;)

Vivian dijo...

Si te gusta la “magia” del universo Fellini creo que esta película te gustará, calamarín.
Eso sí, es una magia melancólica y llena de tristeza, que no siempre la magia es sinónimo de felicidad y alegría…

:)

ANRO dijo...

Casi compartimos el mismo día entrada del mismo director, Vivian. Yo voy a esperar a mañana.
Claro que es condición esencial acercarse al arte, o al cine en nuestro caso, con sentimiento. A veces me ocurre que una película menor( a ojos de la crítica, que no siempre lleva razón) me conmueve una barbaridad.
A propósito. Cuando ví el cartel y tu comentario sobre "La Flauta Mágica" me alegré muchísimo. ¿Sabes que hace un poco menos de dos años que fui a Londres solo para ver esa producción en el Covent Garden?....No te puedo describir la sensación que nos embargó a mi mujer y a mí desde la fila cinco del patio de butacas. Increíble. Mi amor por Mozart no tiene límites. Creo que he escuchado y gozado con su obra cientos y cientos de veces.
Un abrazote.

Ah¡ por cierto, si no te importa te uniré a mis blogs amigos.

Vivian dijo...

Deseando estoy leer esa entrada Anro.
También me ha pasado a mí, en más de una ocasión, eso que comentas, películas que nunca han contado con el favor de la crítica son en mi corazón verdaderas joyas del cine.

Si hay una Opera que hace honor a su nombre, esa es “La Flauta Mágica” de Mozart, porque es precisamente eso, mágica, en todos los sentidos. Debió ser una experiencia inolvidable, poder disfrutarla en directo.
De tus palabras se desprende la emoción que sentisteis, un lujazo, y una envidia que me da jeje ;)

Que te voy a decir yo sobre mi amor por Mozart, en esto de las artes tengo dos amores por encima de los demás, Mozart y Mann, por los que no sólo profeso un amor incondicional sino que me une a ellos una adhesión inquebrantable…

Muchas gracias por enlazarme, ahora mismo te enlazo también, que lo debería haber hecho ya, pues te sigo desde que te descubrí, pero se me pasó, glups.

Un abrazo y bienvenido.

Como niebla entre montañas dijo...

"Opera buffa bajo pentagrama de tragedia": profundo, rotundo y sobre todo eficaz en la respuesta emocional que buscas en quien te lee.
Es una definición hermosa; he escrito mucho sobre cine en mi vida, pero no dejo de reconocer que esta matización final no hubiera podido salir de mi pluma ni en un millón de años: no tanto porque conozca mis limites, sino porque me da la sensación de que es muy tuya y de que ha nacido del éxtasis, único e intransferible, que produce esa sobredosis de belleza que desplegó Fellini en esta gran película.
Soy hombre de escenas, por eso no soy buen crítico, y si una secuencia de una película mediocre me conmueve, esta emoción me produce una ceguera total a las posibles carencias de cualquier film.
Pero en esta cinta es distinto porque, desde un feísmo intenso, este quimérico manipulador de sueños desplegó ante nuestras retinas uno de los ángeles más bellos que ha dado el cine: esa Gelsomina que conmueve hasta el tuétano y que nos enamora igual que a ese pobre acróbata loco o a Zampano el forzudo.
Te digo qué escena es, porque me lío: aquella en la que Zampano abandona a Gelsomina en unas ruinas: no podría describirte lo que sentí cuando la vi por primera vez, pero sí se podría parecer a un paradójico síndrome de Stendhall: se trata de una tristeza infinita, avasalladora; creo que incluso intuía el dramático descubrimiento que posteriormente tendría Quinn y llegué a sentir lástima por él también.
Fellini nunca fue un director lacrimógeno (aunque yo llore en muchas de sus películas por respeto y devoción), quizá sí en la última escena de “Las noches de Cabiria” en la que nos hizo un regalo a todos los llorones:), pero en La Strada la emoción es la que más me gusta: esa sensación de nudo en la garganta, esos empujones emocionales que se van agarrotando en el pecho y que no se detienen hasta el antológico final.
La magia de…; tu magia amiga mía.

Vivian dijo...

Precioso comentario querido amigo, lo he leído y releído varias veces y he vuelto a sentir esa tristeza que tan bien describes, recordando la escena a través de tus palabras, tan llenas de magia...

Todo un lujazo tenerte por aquí de comentarista, me encanta que coincidamos en admiración por películas como esta, llena de sentimiento, de ese que traspasa la pantalla...

Un saludo