MADAME DE ... (Max Ophüls, 1953)

 


Madame de… era elegante, brillante, inteligente.
Parecía destinada a llevar una buena vida tranquila.
Seguramente nada hubiese ocurrido sin esa joya…

Desde ese vida tranquila, de visones, sombreros, vestidos caros y joyas, aquellos dos corazones de los que un día se desprendió significaban ahora lo único que de verdad le importaba…
Habían sido sólo una más de sus joyas, y no la más preciada, dos brillantes en forma de corazón de los que poder desprenderse.
Corazones transformados en mentira, que en su viaje de ida y vuelta se convirtieron en dos mitades que debían seguir con ella, unidas, para que el suyo, débil y cansado pudiera seguir latiendo.

“Sálvelo Santa mía. Sabe que no somos culpables ni él ni yo. Sólo de pensamiento, ¿pero eso qué es? ¿Lo salvará, Santa mía? Gracias de antemano. Bendita sea en el cielo como en la tierra. Amén”
En ofrenda, mi corazón.

Les dirán que fue frívola y coqueta, rodeada de admiradores, viviendo en su mundo aristocrático de lujos y bailes de gala, acomodada en su matrimonio de camas separadas.

El amor… El amor la transformó…
Bailar el vals, vueltas y más vueltas entre sus brazos, deseando que el resto del mundo desapareciera.
“Ya no quiero que nadie más me mire”.

Luchó y se alejó, y convirtió sus palabras de amor en pedacitos de papel llevados por el viento, cartas rotas y distancia, débiles armas para luchar contra un amor que nació y seguirá creciendo, y se hará más fuerte lejos, porque lo alimentará la añoranza.

Las mentiras... Las mentiras lo destruyeron todo…
Mentiras que eran ya una costumbre, pequeñas mentiras que formaban parte de su día a día, una parte más de su vida cotidiana, pero que hirieron de muerte su amor, porque en las cosas que de verdad importan las mentiras envenenan el alma.

La crueldad... La crueldad la consumió lentamente…
Crueldad de un hombre que se cree su dueño, cuyo orgullo no consentirá que aquel amor siga existiendo, ni siquiera en la distancia. No es amor, él no la quiere, no se puede ser cruel cuando de verdad se ama.

El amor... El verdadero…
El que sufre cuando él sufre, el que vive porque él vive, aunque sea en la distancia, el que ayuda a que un corazón débil siga latiendo gracias a sus recuerdos, y que al no oír un segundo disparo se apaga.

Algunos la juzgarán duramente, Madame de... frívola, coqueta, adultera, caprichosa…
Para mí sólo es Louise, una mujer enamorada.


A través de una historia de amor trágica, porque nace herida de muerte, no sólo por ser un amor “imposible”, Max Ophüls consigue transmitir, en cada plano, con cada pequeño detalle, con cada gesto, cada palabra, algo que no he encontrado en ningún otro director, la elegancia.
No tiene que ver con ambientes de lujo, aristocráticos, ni con cosas caras.
Es algo que se tiene o no se tiene, con lo que seguramente se nace y la educación pule.
Es intangible pero perceptible, Max Ophüls es la elegancia.
Madame de… La elegancia dentro de la elegancia.


El destino, la vida en círculo, el principio y el final en un continúo destinado a encontrarse. Así ve Max Ophüls la vida de sus protagonistas en muchas de sus películas. Personajes atrapados en un círculo, sin que ellos sean conscientes, y es ese mismo desconocimiento sobre la ausencia de control sobre sus propias vidas el que determina su existencia.
La Ronda, los pendientes de Madame de… son sólo algunos ejemplos.

Gertrud, Madame de…, son dos de mis películas favoritas, por muchos motivos, pero, una de las cosas que más me fascina de estas dos películas es que son la creación de dos hombres, dos hombres que supieron comprender a esas mujeres, sin juzgarlas.

32 comentarios:

Dana Andrews dijo...

Comprender a las mujeres or amor y sin juzgarlas es una gran virtud que sólo se explica con una palabra: amor.
En cuanto a las películas, las desconcía, pero tu texto me ha conmovido.

atikus dijo...

Hace un montón que vi esta peli la verdad...pero creo recordarla como una peli en la que se destacaba la elegancia de los personajes, los vestidos y el buen hacer...vamos todo perfecto ;)...

tengo que volver a verla, me temo!!

RMC dijo...

Nunca llegue a ver las peliculas,
gracias por compartir la informacion,
feliz semana.

JOSÉ ÁNGEL HIDALGO dijo...

Bueno Vivian, me has tocado la fibra. Ophüls es uno de mis (discretamente) diectores preferidos. Y Madame de.. la mejor de sus (siempre grandes) películas. Digo discretamente porque no es muy conocido, como bien sabrás, y no encuentro demasiada receptividad en mi entusiasmo cuando hablo de él.
Acaba de editarse una edición preciosa de Madame de.. Te la recomiendo. Va acompañada de un libreto muy completo con algunas fotos realmente portentosas. Termino subrayando la actuación de Charles Boyer: creo que no se puede estar mejor representando el papel de la crueldad. Memorable.
Una entrada pertinente para recordarnos de qué materia está realmente hecho el cine.

Elvira dijo...

No conozco esta película, Vivian, pero has hecho una descripción tan atractiva que me encantaría verla. Además, soy una romántica. :-)

Besos

ethan dijo...

Excelente Max Ophüls. Ya sabes que es uno de mis directores favoritos. Nadie como él para rodar un baile (y verlo desde una ventana del exterior a través de las cortinas).

Besos

P.D.: No me seas vaga, ¿para cuándo nuevas entradas?

Vivian dijo...

Totalmente de acuerdo contigo Dana, el intento constante por comprender forma parte de la grandeza del amor.

Sobre la filmografía de Ophüls, igual te suena más “Carta de una desconocida”.
Mi preferida es “Madame de…” pero cualquier película de su filmografía me parece una buena elección.

Eso sí, si te conmovió el texto, te gustará la película, muchas gracias por tus palabras.

Vivian dijo...

La elegancia, atikus, va más allá de los vestidos y los bailes, está presente en cada plano, en cada detalle, en cada movimiento de cámara, es algo difícil de explicar con palabras, pero se percibe en cada fotograma, si hay una manera elegante de rodar esa es la manera de Ophüls, sin duda, fascinantemente elegante.

Volver a ver la película me parece una buena elección ;)

Vivian dijo...

Habiendo leído tu último poema, RMC, te recomiendo que veas esta película cuando tengas ocasión, verás cuan relacionada está la historia de Louise con los sentimientos de tu poema.

Feliz semana para ti también.

Vivian dijo...

No sabes como me ha alegrado este comentario tuyo José Ángel, no sólo por descubrir la coincidencia en entusiasmo respecto a la película y a Ophüls, sino porque me he sentido cien por cien identificada sobre tus sensaciones al respecto al compartir ese entusiasmo con los demás, ha sido como leerme a mí misma.

Muchas gracias por comentarme lo de la edición, intentaré hacerme con ella, he de confesar que no tengo una gran colección de películas originales, es más bien pequeña, pero formada por esas películas que son especiales para mí más allá del cine, especiales en mi corazón, y esta es una de ellas, de verdad muchas gracias.

Respecto a Charles Boyer, absolutamente de acuerdo contigo.

“Una entrada pertinente para recordarnos de qué materia está realmente hecho el cine.”
Quería destacar esta frase de tu comentario, no sólo porque nuevamente estoy de acuerdo contigo, sino porque me encantó tu manera de expresarlo, y de paso te doy las gracias por la parte que me toca :)

Vivian dijo...

En esta ocasión me atrevo a recomendarte "Madame de..." sin temor a equivocarme en la elección, Elvira.
Por lo que te conozco, creo que te gustará tanto como a mí, ya sabes, yo también soy una romántica ;)

Me alegra que mi descripción haya despertado tu interés por la película.

Besos y gracias por tus palabras.

Vivian dijo...

Me consta, me consta, mi querido y admirado Ethan, fue una de las primeras coincidencias respecto a nuestras “admiraciones” cinéfilas que descubrí, de hecho, por mucho que tu nick lleve a otras referencias a mí Ophüls siempre me recuerda a ti, y a esa entrada sobre “Atrapados” ;)

Nadie como Ophüls para colarnos en esos bailes, para llevarnos a descubrir a esos personajes que la cámara persigue sigilosamente, colándose en sus vidas para que nosotros podamos disfrutar de ellas a través de esa otra ventana mágica que es la pantalla de un cine.

No es vagancia, es que ando liadilla, no sólo por el trabajo, como todos los años, les da por estrenar todas las nominadas al eunuco dorado casi al mismo tiempo, y una es animal de costumbres, y estoy intentando verlas antes del día d…
Así que ando viendo estrenos, y estrenos que tenía retrasados, y ya sabes que sobre estos no me gusta escribir, mis manías jeje…
Por cierto, alguna ya he visto, me pasaré por tu blog para comentar, no he querido leer nada de ninguna antes de verlas.

Besos, muchos…

David dijo...

No he visto la película. Sí otras de Ophuls, que me gustaron bastante (sobre todo Carta de una desconocida). Sobre lo de la elegancia que mencionas en sus films... Pues no sé qué decirte, estarán ahí como dices, pero los travellings que luego inspiraron a Kubrick sí que los veo, en cambio..
Sobre el otro asunto que mencionas...en pelis como Carta de una desconocida, Atrapada, o Almas desnudas, si no recuerdo mal, no sólo no las juzga, sino que es abierto partidario de ellas. Un saludo.

Vivian dijo...

“Carta de una desconocida” también a mí me gusta, David, como todas las que he visto de su filmografía, pero mi preferida es ésta.

Sobre la elegancia, creo que es una constante en su filmografía, se percibe en el tratamiento de los personajes, en la manera en que se conducen y los conduce a través de la cámara, en cada detalle, en el diseño de los planos, yo lo veo en todo en sus películas, pero es una percepción, sutil pero presente, si no fuera sutil, no sería elegante jeje ;)
Es como cuando piensas en Cary Grant, un tipo elegante, con clase, por qué, es algo que se percibía, tampoco se puede explicar exactamente con palabras, o sí pero yo no sé hacerlo.

Los travellings son más evidentes, y un sello de identidad de Ophüls sin duda.

Respecto al tratamiento de los personajes femeninos en sus películas, me refería justamente a eso, no sólo no las juzga, sino que las comprende.

Un saludo

Fandestéphane dijo...

Hola Vivian, ya sabes que no he visto la película, pero yo no soy culpable, sólo de pensamiento, ¿pero eso qué es? ¿Me salvarás madame mía? Mi corazón está débil y cansado y no sé que voy a hacer ahora para que pueda seguir latiendo.

Sé que me castigarás por no haberla visto, pero yo preferiría
bailar un vals, vueltas y más vueltas entre tus brazos y que el mundo desaparezca es lo que deseo.


Un beso

Vivian dijo...

Sí, ya sé que no la has visto fan, y que tienes planes con una desconocida antes que con Louise…

Si en lugar de castigo quieres merecer premio, tienes que darle una oportunidad a esta película, si la ves, y luego me cuentas, te guste o no, entonces podremos bailar ese vals, ese que hace que el mundo desaparezca ;)

Un beso muy fuerte para ti.

Josep dijo...

Esta la ví hace ya mucho tiempo, en la tele noctámbula, y casi ni me acuerdo de nada.
Tu sentida y expresiva reseña me impulsa a buscarla y repasarla con calma, porque ese cuarteto de figuras (director e intérpretes) a buen seguro me harán pasar un rato feliz y, además, seguro que mi visión, al cabo de tantos años, ha cambiado y con ello la comprensión de la trama, cuestión nada baladí tratándose de quien se trata.

Besos.

Vivian dijo...

Que bueno que mi reseña haya despertado tu interés por volver a verla Josep, merece la pena, no sólo por la cuestiones que planteas respecto al magnífico cuarteto y al tiempo pasado y la comprensión de la trama, sino porque además, tus conocimientos en cuestiones “cinematográficas” harán que en esta ocasión la disfrutes doblemente, conociendo tu gusto por el cine “bien hecho”, estoy convencida de que será así ;)

Besos

Uno dijo...

Otra que no he visto. Y bien que lo siento porque al leer tu comentario me he dado cuenta de que es practicamente la historias de mi vida.

Je,je, En serio: suena fascinante tu descripción. La veré en la primera oportunidad.
Cómo agradezco estas "novedades".
Un abrazo.

Vivian dijo...

La historia de la vida de muchas personas Uno, más de las que imaginamos jeje ;)

Como agradezco yo que me hagas saber que mis palabras te llevan a interesate por la película que comento, ojalá cuando la veas te guste tanto como me gusta a mí.

Un abrazo muy fuerte y gracias a ti por tus palabras.

ANRO dijo...

Desde luego no cabe la menor duda de que esta peli te ha llegado al corazón y no es para menos. Hace mucho tiempo que la ví, pero he grabado varias pelís de Max Ophuls con el fin de hacer un estudio sobre este interesante director. Entre ellas naturalmente está "Madame de" y junto a esta "Cartas a una desconocida", "Lola Montes" y "La Ronda".
Es estupendo que hayas abierto camino con esta entrada tan sentida y tan preciosa.
Un abrazote.

Vivian dijo...

Pues sí, ésta es una película especial para mí Anro.

Deseando estoy leer ese estudio, he visto todas las películas que has elegido para hacerlo, y todas son películas que merecen la pena, como su director, que merece la atención que tienes en mente prestarle viendo sus películas, charlaremos más sobre él cuando le dediques la entrada.

Me alegra que te haya gustado la entrada y que de nuevo coincidamos en intenciones, siempre me adelanto jeje ;)

Un abrazo muy fuerte y gracias por tus palabras.

Raúl dijo...

Yo creo que "elegante" es, efectivamente, un adjetivo que califica bastante bien su cine; lleno de música, de pausas, de alguna que otra mirada inteligente.
Tengo muy reciente, por aquello del blog su genial "Carta de una desconocida".

Vivian dijo...

A mí es la primera palabra que me viene a la cabeza cuando pienso en el cine de Ophüls, Raúl, aunque no la única, su cine da para mucho más que una palabra, de hecho su manera de hacer cine es tan reconocible y personal que no he vuelto a verla en ningún otro director hasta el momento.

“Carta de una desconocida” posiblemente sea su obra más conocida, pero, como he comentado, a mí me gusta más ésta, no sólo como película, sino porque empatizo má con la actitud de Louise ante la vida y ante el amor.

El peletero dijo...

Apreciada Vivian, los visones, aunque no lo parezca, sólo son para quién los sabe llevar, como eso que llaman, “Amor verdadero”. O como una clase muy especial de amantes que ”saben comprender a otra clase también muy especial de mujeres sin juzgarlas”.

Hay pocos, de los unos y de las otras.

Dices bien, Max Ophüls es un director elegante y con él lo son sus mujeres. Hay cosas que me recuerdan a Colette y a sus protagonistas.



Saludos.

Fandestéphane dijo...

Como prefiero los premios a los castigos, dejaré de lado momentaneamente a la desconocida y galantearé a MADAME DE para ser merecedor de ese preciado vals.

Tendrá noticias de su s.s.q.b.s.m.

Vivian dijo...

“Los visones, aunque no lo parezca, sólo son para quién los sabe llevar, como eso que llaman, “Amor verdadero”.

Rescato esta frase de tu comentario, mi querido peletero, porque no puedo estar más de acuerdo con ella, y es que el amor, en demasiadas ocasiones acaba en manos de quien ni lo sabe llevar ni lo merece.
Cualquiera que escudándose en el amor juzga está traicionando a ese sentimiento y demostrando que lo que siente no tiene nada que ver con él.

Y vuelvo a coincidir contigo, elegante Ophüls y elegantes sus protagonistas.

No he leído nada de Colette, pero tu referencia a ella en el comentario despertó mi interés.

Saludos

Vivian dijo...

Verás como no te arrepientes de posponer tu primera cita Fan, la historia de Louise merece la pena, más aún contada de la mano de un director como Ophüls, y además hay por ahí alguna escena que te puede servir de práctica para cuando bailemos ese vals…

Quedo a la espera de noticias.

Un beso muy fuerte para ti.

Myra dijo...

Hola, Viv. NO he visto la película y tampoco he leído la novela.
Varias personas me habeis hablado de ella. En la novela Carta de una desconocida hay un párrafo que pertenece a Madame De. Cuando le leí me atrapó. La tengo pendiente.

Tus palabras sobre ella también me han atrapado y emocionado.

Qué bien describes la elegancia de Ophuls dirigiendo. La misma elegancia de aquella Desconocida que tanto me gusta a mí.

Un beso.

Vivian dijo...

Hola Myra

Como te comenté en la maravillosa entrada que le dedicaste al libro de Zweig, no he leído el libro, pero si tu entrada ya me animó a leerlo, la referencia que mencionas aumentó mi interés.

Creo que es una de las cosas más fascinantes del cine de Ophüls, la elegancia, no sólo a la hora de rodar, sino a la hora de tratar a sus personajes femeninos, como Louise, como tu desconocida…

Conozco de tu gusto por “Carta de una desconocida”, tanto por la película como por el libro, a mí también me gustó cuando la vi, una película triste, muy triste, pero más que por la historia de amor, por el anonimato de ese gran amor que sólo lo es para ella, supongo que por eso me gusta más esta película, no sólo a nivel cinematográfico, sino por la historia, que aún siendo también triste tiene como protagonista a una mujer que al menos lo intenta, que no se conforma, claro que, en la medida de sus posibilidades, con lo que suponía ser mujer en aquella época.

Me alegra que te haya gustado la entrada que le dediqué a la película, gracias por tus palabras, espero que cuando la veas te guste tanto como me gusta a mí.

Un beso

Fandestéphane dijo...

Me permite este vals madame...
Quedamos que aceptaría el baila viese o no la película. Pues bien, acabo de verla y estoy agradecido por su recomendación.
Me maliciaba que hoy no haríamos migas con la película, de hecho, mi atraso en verla se debía a cierta desgana, pues pensaba que no sería de mi agrado. Usted ya sabe, mi querida Vivian, de mi ignorancia en estos temas, pero he de reconocer, que lo mejor que me está pasando en cuetiones cinéfilas es haberla conocido.

Como bien dice en su entrada, Ophuls, me parece un director con una elegancia exquisita, y que no necesita de ninguna herramienta extra para levantar el interés.
Empieza la película y unos seres de cuerpo y alma comienzan a fluir. Bastan unas palabras para que la pantalla se llene de un dulce y caro aroma que hace que no me haya hecho levantar y en cambio me haya parecido corta. El mejor signo de buena película...
Por esta vez no creo que sea necesario decirle nada más.

Espero haberla complacido y verme halagado si me acepta el vals...

Beso a ud. su mano

Vivian dijo...

Encantada de concederle este baile, caballero, este y los que vengan después, esta noche le reservo todos los bailes…

No sabes como me alegra Fan, que te haya gustado esta película que es tan especial para mí.
Me encantó tu manera de describir tus sensaciones e impresiones sobre ella, así me sentí yo también la primera vez que la vi.

De veras, muchas gracias por verla y muchas gracias por el comentario, consiguió usted emocionarme, además de hacerme bailar…

Un beso en la mejilla, ahora que no nos ve nadie.