TAL COMO ERAMOS (The Way We Were, Sydney Pollack, 1973)

 



A veces el amor no basta... La felicidad en dos nunca es la suma de la felicidad de uno más uno... A veces, el amor no es suficiente para recorrer paso a paso un mismo camino, no cuando sus pasos siempre los llevaron en direcciones contrarias...
El amor sostiene, pero no mantiene... Sostiene la ilusión de un imposible en aparente posible. Sostiene la esperanza tras cada pequeña derrota, mientras agoniza en el abismo de la realidad que los separa.
Y al final un reencuentro, de nuevo, como entonces, como siempre, cada uno a un lado de la calle, metáfora de sus vidas... Y durante unos segundos, infinitos, sus miradas se cruzan, y regresan a otros tiempos, otros lugares... Y se reconocen en la mirada del otro, cuando consiguieron que fuera posible, tal como eran...


La escena en la que Barbra Streisand se gira y al otro lado de la calle su mirada se cruza con la de Redford me parece una de las escenas más tristes de la historia del cine. Esa sonrisa en la cara de los dos por el reencuentro, mientras sus miradas nos transmiten otra realidad, más profunda, la tristeza por una vida en común que se perdió en alguna parte, para quedar sólo en el recuerdo.
Una escena magistral, tantos sentimientos y tantas cosas que Pollack nos cuenta con una sola imagen, con un simple cruce de miradas…

Escribió una vez un amigo un post titulado, “De lo que pudo haber sido y no fue”, sobre amores imposibles en el cine, creo que la historia que Pollack nos cuenta en esta película es mucho más triste, de lo que después de haber sido dejó de ser.

They simply choose to forget.

18 comentarios:

ethan dijo...

Una buena pregunta esa: ¿existe la sinergia en el amor de todas las parejas que dicen que se aman?
Una buena película.
Un buen post.
Unos cuantos besos para Vivian.

Vivian dijo...

Desde mi corta experiencia me atrevo a contestar a esa pregunta Ethan, creo que no siempre el amor es suficiente, por grande que sea, es necesaria además esa sinergia que mencionas. Las personas, el día a día, se componen de pequeñas piezas que deben ir encajando para que la composición final tenga sentido, de lo contrario, las piezas que no encajan acaban llevando las relaciones al desastre.

Me alegra que te haya gustado el post.

Más besos para ti ;)

Elvira dijo...

Una gran película y me han encantado tus comentarios, Vivian. Lo describes muy bien.

Un beso

Vivian dijo...

Hola Elvira

Me alegra leerte por aquí, y me alegra que te haya gustado la entrada.

Un beso, y, bienvenida.

Myra dijo...

Quñe te voy a decir, Viv..Sabes lo que me gusta esta película. Es una de mis preferidas, precisamente el otro día volví a verla. Una confesión, volví a llorar. Como he vuelto a llorar, una vez más, leyéndote. Pocas veces he llorado leyendo algo, tú lo consigues.

Precioso.

Un beso entra lágrimas

Vivian dijo...

Ays, que me va a dar cargo de conciencia Myra, yo haciéndote llorar… Es una bromita, para que sonrías :)
Me emociona tanto, tanto, saber que mis palabras son capaces de provocar sentimientos en ti…
Si a ti te parece precioso lo que escribí, a mí me parece precioso conseguir con mis palabras llegar a emocionar a alguien como tú.

Un beso para ti, y gracias por tus palabras, y por tus lágrimas

Uno dijo...

Vi la película pero solo la recuerdo vagamente. Era una época en la que Barbra hacía pelis con todos los tíos buenos de Hollywood y a mi, me costaba mucho creer que se enamoraran de ella. Cosas de la edad. Supongo que hoy con mis propios fracasos a cuestas, me llegaría mas, la entendería mejor.
En cualquier caso, estupenda reflexión la tuya sobre las relaciones amorosas.
Un abrazo

Kinezoe dijo...

Entrañable y lacrimógeno drama romántico (casi que prefiero las comedias románticas; me dejan mejor cuerpo), y excelente entrada la que le dedicaste. Imposible describir mejor esa escena. La canción, genial. Me encanta Barbra. Qué voz... La elegancia y delicadeza hechas música.

Un abrazo.

Vivian dijo...

Entiendo lo que comentas Uno, cuando ves muchas películas de una misma actriz seguidas, acaba siendo inevitable pensar, sí hombre, a éste también se lo liga, anda… Pero si te paras a pensarlo, aún no siendo una actriz con una belleza al uso, Barbra Streisand tiene algo mucho más importante, carisma, que hace más creíble la situación.

Las relaciones amorosas, lo fáciles que podrían parecer cuando hay amor, y lo difíciles y complicadas que pueden llegar a volverse, o las volvemos…
Me alegra que te hayan gustado mis reflexiones.

Un abrazo

Vivian dijo...

Que bueno que hayas usado el adjetivo lacrimógeno Kine, es justamente el adjetivo que usa mi hermano para describir estas películas, películas lacrimógenas.
En realidad no es tan lacrimógena, buena parte de la película habla de la felicidad en pareja, incluso tiene sus puntos cómicos, tal vez por eso el final resulta tan triste.

A mí también me encanta Barbra y me encanta que te guste la entrada a pesar de tus reservas acerca de la peli.

Un abrazo

molano dijo...

Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible, como dijo aquel. No creo en las "segundas oportunidades" ni en "arreglar lo nuestro" ni otros apaños. Si no lo intentas parece que estas dejando pasar algo pero no es así. Ya pasó no hay nada que arreglar.
Tengo que volver a ver la peli que ya no recuerdo pero que describes tan bien.

Vivian dijo...

Pues sí molano, totalmente de acuerdo contigo, lo que no puede ser no puede ser y además es imposible. Con tu comentario me acordé de aquella frase “Al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver”.

Me alegra que la entrada haya despertado tu interés por volver a ver la película.

Un beso

atikus dijo...

Pufff...la pregunta del millón, ¿por que a veces resulta bien una relación y otras no?, es tan dificil como acertar una primi ;)

Dos grandes actores, bueno para mi uno un genio, y ella buena, la canción estupenda...para ser otoño no estoy nada romantico, pero quien sabe cuando menos se lo espera uno ;)...

besitos

Vivian dijo...

Es curioso algo que mencionas en el comentario Atikus, respecto al otoño y al romanticismo, siempre he pensado que el otoño es una de las estaciones más románticas, aunque también lo pienso del invierno, será por el frío, que me parece más inspirador que los calores del verano…

La canción es preciosa, igual si la escuchas un par de veces te invade el espíritu romántico de golpe ;)

Besitos

Yuri Zhivago dijo...

No sé si el amor es suficiente para recorrer el camino o no pero de lo que si estoy seguro es de que sin amor no se puede recorrer,ni tener esperanza,ni ilusiones y en cuanto a los amores "imposibles" somos nosotros quienes los hacemos imposibles con las barreras que no somos capaces de saltar .Muchas veces somos como el gato que quiere comerse el pez sin mojarse las patas de agua.
Guapísimos Robert Redford y Barbara Streisand ,me encanta la voz de esta mujer.
Besos.

Vivian dijo...

Me encantó tu reflexión Yuri, esa afirmación a la inversa, "sin amor no se puede recorrer", si ya se vuelve complicando a veces habiendo amor de por medio, imagina sin amor…
A mí también me encanta la voz de Barbra.

Besos

jorge dijo...

Al empezar una historia de amor solo se ve lo que se quiere ver, se hacen todas las concesiones del universo, se descubre que no hay sitio mejor que el que nos mantiene cerca de quien nos interesa.

Pero la vida fluye y la esencia de cada persona va apareciendo, y lo que no se queria ver aparece nitidamente ante nosotros y si nos mantenemos cerca de la persona que esta con nosotros tenemos que alejarnos del sitio a donde queremos ir.

Y se acaba. La hiastoria común deja de existir.

O se elije mantener la pareja perdiendo el rumbo o se elije el rumbo perdiendo a la pereja.

¡¡Ah!! Si siempre pudieramos seguir siemndo tal como eramos.

Vivian dijo...

Magnífico análisis Jorge sobre una situación más frecuente de lo que pudiéramos imaginar, aquello de “el amor todo lo puede” es muy romántico pero poco realista en el día a día de las personas, por mucho amor que exista hay situaciones insalvables en una relación, en especial cuando los caminos de los “enamorados” discurren en direcciones opuestas, y las pequeñas renuncias de la convivencia del día a día, se convierten en renuncias incompatibles con el propio concepto de vida y por extensión, el propio concepto de felicidad.

Como siempre, una gozada leer tus impresiones

:)